Consejos, Extremidad superior

Hematoma ungueal. ¿Cómo drenar una uña?

17 Marzo, 2016
Drenar una uña. Hematoma ungueal.

Te golpeaste el dedo con un martillo. Notas el pulso en el dedo, el dolor es brutal y la uña está morada. Quizá sea necesario vaciar de sangre de la uña, drenar la uña.

Ante un golpe de estas características. ¿Como actuar?

  • Hielo o agua fría
  • Elevar la mano
  • Observar (A veces el golpe  ha sido de campeonato pero el sangrado bajo la uña es mínimo. No queda toda manchada de sangre. Luego no será preciso drenar la uña.)

Cuando es preciso acudir a urgencias.

  1. Cuando observemos que el hematoma ocupa gran parte de la superficie de la uña o la totalidad.
  2. En caso de pérdida de movilidad.
  3. En caso de herida abierta.
    • O bien porqué es una herida que se puede infectar.
    • O bien porqué quizá es una fractura abierta y el hueso puede contactar con el exterior.
    • En ambos casos precisará antibiótico para evitar una infección.
  4. En caso de gran deformidad del dedo.
  5. Si es usted diabético.

 

¿Necesitaré una radiografía?

No siempre. A veces una vez drenado el hematoma el dolor baja en picado y no es preciso.

 

Vaciar una uña: ¿Siempre?

NO. Si se observa con atención la uña, se aplica hielo y se objetiva que el hematoma ungueal no aumenta y el dolor cesa. Puede que no sea necesario vaciar una uña.

Drenar una uña. ¿Hasta cuando?

Los dos primeros días es posible drenar una uña porqué la sangre que existe debajo de la uña aún no ha “cuajado”.

 

Métodos conocidos para drenar una uña.

Antes de empezar cualquiera de los dos métodos, se debe limpiar la uña con agua y jabón y desinfectar con alguna producto: Povidona yodada, Agua Oxigenada, Alcohol…

  • El método del clip. Personalmente lo encuentro un pelín salvaje. Nunca en los dieciséis años que llevo de profesión la he utilizado.

Es una sensación personal mía, pero eso de calentar la punta del clip con un encendedor y luego “clavarlo” o “apoyarlo”  sobre la uña. Me recuerda demasiado a las películas del oeste cuando marcaban el ganado. Lo siento.

  • La aguja “pivotante”

    Drenar una uña. Hematoma ungueal. Metáfora de aguja progresiva.

    Drenar una uña. Hematoma ungueal. Metáfora de aguja progresiva. Así hasta vaciar una uña.

Consiste en colocar una aguja de diámetro pequeño (la más pequeña o llamada también insulínica) sobre la uña. Y pivotar sobre la uña sin casi realizar presión.

Como si quisieramos encender un “fuego en el paleolítico”.

Una vez se ha conseguido realizar un agujerito minúsculo con la aguja insulínica. Se cambia a una aguja de diámetro mayor. Y así progresivamente. Siempre pivotando.

Cuando se llega finalmente a la uña. Empieza a emerger sangre. Llega el momento de parar.

Pero qué es mejor para drenar una uña: El método del clip o el de la aguja “pivotante”?

Cada médico o enfermera habituado a drenar una uña con uno de los dos métodos defenderá a capa y espada su elección.

En cierto modo sería como elegir entre la tortilla de patata y la tortilla de patata con cebolla. ¿Verdad que no nos pondríamos de acuerdo? Pues eso. 

Yo recomiendo dejar actuar a quién nos atienda, siempre lo hará mejor con el método con el que esté más cómodo.

 

¿Saldrá mucha sangre?

No. Una uña con un punto de salida de la sangre no es un “geiser” como mucho saldran unas gotitas. Suficientes como para aliviar la presión que allí había.

Bajo una uña, la cantidad de sangre recomendada es: cero.

Que se haya depositado unos pocos milímetros cúbicos es suficiente para padecer de un dolor atroz, pulsátil. Pudiéndose  acordar de improperios que aquí no vamos a nombrar.

 

¿Y luego me arrancaran la uña?

No!!! La uña es nuestra férula natural., nuestra protección para evitar fracturas en los huesos de los dedos (falanges).

Sólo en casos muy estudiados se procederá a extraer la uña.

 

Mi experiencia personal como residente de traumatología.

  • Valorábamos el enfermo. Y mientras le pedíamos la radiografía para comprobar si el hueso estaba roto.
  • Le decíamos al paciente: Voy a vaciar la uña. La cara de pánico se apoderaba del enfermo.

(A veces no sabes lo que ha llegado a imaginarse el enfermo. Muchas veces la imaginación nos juega malas pasadas. Los pacientes me confiesan escenas mucho más salvajes de lo inimaginable. Cuanto daño hacen las pelis de terror!!!)

Recuerda: casi siempre nuestros miedos son mayores de lo esperado.

  • Este procedimiento siempre lo he realizado con el enfermo sentado ante mi. Nunca nadie se ha mareado ni desmayado.
  • Pero a la que el enfermo comprobaba que el dolor era nulo (quedaba el suyo del golpetazo). Y que no experimentaba dolor con las maniobras se tranquilizaba. Una vez empezaba a salir la sangre le dábamos instrucciones al paciente para que el mismo presionara todo lo que aguantara contra la mesa o contra la mano. El propio paciente controlaba el dolor que podía soportar mientras iba drenando la uña.
  • Entonces mandábamos al paciente a Rayos con una gasita para secar.
  • El enfermo a la vuelta de Rayos estaba más tranquilo porqué el dolor pulsátil había desaparecido.
  • Y sorprendido porqué en la gasita sólo había tres o cuatro gotitas de sangre.

 

Situaciones especiales.

Uñas pintadas permanentes o de gel.

La experiencia que he tenido yo con ese tipos de uñas ha sido poco pero me ha marcado. No se pueden agujerear, son extremadamente duras. ¡No podremos drenar una uña!

Creo además que las de gel se retira el producto con un rodillo a gran velocidad. (Algo impensable en alguien que tenga un hematoma ungueal).

Las uñas pintadas (estándar) no tienen ese problema. Con un poco de acetona se pueden despintar y ver el alcance de la lesión.

Lejos de la civilización.

Este post es informativo. Pretendo bajar el nivel de ansiedad previo a un acto habitual en el servicio de urgencias como es drenar una uña.

Ya sabemos que la información es poder. Un día podemos estar en una situación estresante, en un país extranjero, lejos de la civilización. Y puede que te acuerdes de lo que hoy aprendiste…

Fotos del post.

  • Es posible que incluso el paciente de la foto no haya precisado el drenaje de la uña.
  • Claro que tengo fotos mucho más gráficas y reales de lo que es un hematoma ungueal. Pero no se trata de asustar al personal. Se trata de todo lo contrario, de tranquilizar. De tener confianza en quien te cuida y te ayuda.
  • Porqué un enfermo informado es un enfermo preparado.

 

Historias reales, enfermos reales.

♦   La última vez que me tocó drenar una uña. Fue antes de una boda. Paciente: el novio. Vestido ya con el traje.  Yo invitada al evento, taconazos. Ambos de pie, al lado de la barra americana de su cocina tomando un refresco. Veinte minutos antes de la ceremonia. Estrés cero. Dolor cero.

 

♦  Faltaban unos días para Navidad y vino una compañera de trabajo con su niño de cinco años con un hematoma ungueal.

La mamá Médico especialista en Medicina del Deporte no se atrevía a drenar la uña de su propio hijo. Cosa que entiendo y comprendo porqué soy madre también.

Lo atendí en el despacho de traumatología. Mientres él miraba en mi ordenador y los catálogos de juguetes y me explicaba su carta a los Reyes Magos, yo le drené la uña. Allí, sentados tranquilamente.

Sin llantos, sin dramas y sin dolor. Como debe ser.

Salud!

http://www.allinahealth.org/mdex_sp/SD0728G.HTM

Este es un artículo meramente informativo. No tengo ninguna responsabilidad si alguien no cualificado decide drenar una uña siguiendo mis comentarios.

 

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