Faltaban tres km para acabar una carrera de montaña. De pequeña molestia pasó a dolor y acabó siendo una tortura. Abandonaste por tu uña morada.
¿Cómo algo tan pequeño podía molestar tanto y hacer que abandonaras? Era como un cristal metido allí, en la uña. Notabas como se levantaba y movía.
Aquí podrás repasar todo lo que está en tu mano para que no vuelva a suceder. Sigue mis consejos y deshazte de las uñas negras.












